Potosí se enmarca permanentemente en ésta contradicción dialéctica, entre lo que fue y lo que es y entre lo que era y que lo generó. A lo largo de éstas 10 fotos intentaré explicar el porqué de la fascinación por ésta ciudad, símbolo de la explotación colonial y de su contrapartida burguesa, reina de la arquitectura barroca eclesiástica de la América del Sur hispana.
Segundo blog de fotografías y comentarios, sobre ésta vasta y mágica tierra de contrastes llamada Sudamérica
martes, 15 de febrero de 2011
Calle de Potosí con la guarda del Cerro Rico, Bolivia
El Cerro Rico domina la escena potosina, generando esa contradicción que hace tan rica la vivencia de ésta ciudad. Por un lado el esplendor de la arquitectura eclesiástica barroca, con su carga de ornamento y por el otro el máximo símbolo de la explotación colonial que generó muerte y auge del imperio de turno. Todo conforma una compleja relación de poder y dominación con una reacción de ostentación urbana que logran que Potosí sea un lugar único para recorrelo y estudiarlo.
Torre de la Comapñia de Jesús, Potosí, Bolivia
Ícono de la arquitectura eclesiástica del siglo XVIII. Su edificación se concebió como un arco de triunfo de 5 aberturas, 32 columnas y 3 cúpulas de media naranja. La foto data de 1994, y debo reconocer a los trabajadores de la construcción que me dejaron pasar para ver los trabajos de reciclado que se estaban llevando a cabo y sobre todo el hecho que me permitieran subir a la torre, lugar de acceso restringido.
Ornamentación en la portada de San Lorenzo de Carangás, Potosí, Bolivia
Ésta Iglesia comenzó a construirse en 1548, pero una fuerte nevada destruyó la obra, que tuvo que reiniciarse. En un primer momento se denominó de La Anunciación, pero con la llegada del Virrey Toledo cambió por la actual de San Lorenzo de Carangás. Construída la burguesa catedral pasó a ser parroquia de indios. Su actual y magnífica portada, obra excelsa de barroco indígena data del siglo XVIII
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